Circuitos cerrados

El tratamiento correcto depende de la temperatura, el volumen y la metalurgia.

No existe un único producto para todos los circuitos. La formulación y la concentración deben proteger cada material sin generar incompatibilidades.

🚨 Alerta sobre cloro: el cloro libre puede degradar resinas y dañar membranas de ósmosis inversa, especialmente las de poliamida. Debe medirse y eliminarse antes de esos equipos.

Información necesaria para evaluar el producto

  • Si el circuito trabaja con agua fría, caliente o temperatura variable.
  • Volumen total en litros o metros cúbicos.
  • Temperaturas mínima, normal y máxima.
  • Metales y aleaciones: acero al carbono, inoxidable, cobre, aluminio, galvanizado u otros.
  • Análisis del agua de llenado y reposición.
  • Producto utilizado actualmente y concentración residual.
  • Antecedentes de corrosión, sólidos, coloración, biofilm o pérdidas.

La metalurgia define la compatibilidad del inhibidor; el volumen determina la dosis inicial y las reposiciones.

Selección y control

Según el sistema pueden evaluarse programas basados en nitritos, molibdatos, azoles, fosfatos u otros inhibidores, además de dispersantes o biocidas cuando corresponda. La elección final requiere revisar compatibilidades y establecer una concentración residual de control.

Agua fría y agua caliente

La temperatura modifica la velocidad de corrosión, el crecimiento microbiológico y la estabilidad de algunos productos. Por eso debe informarse el rango real de operación y no solamente la temperatura nominal.

Evaluamos el circuito completo

Envíenos los datos del sistema para definir el producto, la dosis y los controles.

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